Discriminar los mensajes
Cada día nos llegan infinidad de estímulos y mensajes. Podemos ser receptores pasivos o, por el contrario, estar activos al cien por cien, discriminando primero y eligiendo después con qué estímulos nos quedamos.
Discriminar es separar, distinguir, diferenciar una cosa de otra. La primera y más primitiva forma de discriminar es separar lo inútil de lo utilizable, lo desechable de lo susceptible de ser asimilado, lo que sirve de lo que no sirve, aquello que daña de lo constructivo. Si le damos a un mono un cacahuete, veremos qué bien diferencia entre la cáscara y el grano. ¿Hacemos lo mismo para seleccionar lo que nutre nuestro espíritu y cuerpo? Quizá nos ayude plantearnos:
Qué sentimiento me produce...
-
¿Es eso lo que yo quiero?
-
¿Qué mensaje me transmite?; ¿es constructivo o destructivo?
-
¿He elegido ver, escuchar, etc., o han escogido por mí? ¿Me interesa y me gusta?
-
¿Qué efecto produce en mí?
-
¿Hasta dónde me importa y debe importar lo que dicen y piensan de mí?
-
¿Adónde me conduciría?
FUENTE: TACO CORAZÓN DE JESÚS.
Education - This is a contributing Drupal Theme
Design by
WeebPal.